El misterio de Lucía
Articulo de la
revista Semana que aborda el tema de la expancion de las FARC en latinoamerica.
Nuevas revelaciones indican que detrás de la
presencia de la estudiante mexicana en el campamento de 'Raúl Reyes' hay un sorprendente tinglado continental de las Farc.
Fecha:
04/19/2008
Esta semana, Lucía Andrea Morett Álvarez, la estudiante mexicana
sobreviviente del
bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador el primero de marzo,
asombró a los colombianos con su versión de los hechos. Al ser dada de alta del
hospital donde la atendían en Quito, Morett dijo las siguientes perlas: que su
visita al campamento era parte de una investigación académica sobre la cultura
de América Latina, que fue ultrajada verbalmente por los militares colombianos,
que no había armas de las Farc en el lugar, que presenció ejecuciones a sangre
fría de sobrevivientes por los mismos soldados que la auxiliaron, que todo fue
un montaje y que es víctima del "terrorismo de Estado colombiano". Su
nueva apariencia ante los medios, con el pelo arreglado, gafas de alumna
aplicada y oso de peluche en mano no convenció en el país y en cambio, para
muchos colombianos quedó claro que no decía la verdad y que de forma descarada
buscaba legitimar a las Farc. Curiosamente, esta lectura no es la misma entre
amplios sectores de la sociedad mexicana, como lo descubrió el presidente
Álvaro Uribe en su visita a ese país los pasados martes y miércoles.
El mandatario pensó que tendría cabida el calificativo de terroristas con el cual
se refería a Morett y los otros ciudadanos aztecas que murieron en el
campamento de Reyes. Pero no cuajaron del
todo sus explicaciones, como quedó reflejado en
un editorial de El Universal después de su visita: "Los mexicanos que
estaban en el campamento guerrillero en Ecuador no habían cometido delito
otro que estar vinculados por simpatía ideológica con la guerrilla".
Pero nueva información que conoció SEMANA pone en entredicho esta
interpretación tan benigna. Es cada vez más claro que la presencia de la Morett
y sus compañeros en un congreso de la Coordinadora
Continental Bolivariana (CCB) en Quito, días
antes del
ataque al campamento, no era una simple casualidad. En realidad, este encuentro de organizaciones de izquierda
latinoamericana es una pieza clave de un rompecabezas, que muestra una
dimensión continental de las Farc, desconocida en el país, y deja inquietudes
sobre lo que el gobierno del
presidente Hugo Chávez está dispuesto a hacer para expandir su ideario
bolivariano.
La CCB es una
iniciativa que aglutina un centenar de organizaciones
sociales y políticas, varias de ellas de extrema izquierda que creen en la vía
armada como una
forma legítima para llegar al poder. Hasta el momento los voceros de esta
organización han insistido en que la presencia de las
Farc en sus actividades obedece a una identificación por las causas
revolucionarias, sin distingo de sus formas de lucha. Con este
argumento, hábilmente la Coordinadora, y de su mano las Farc, ha logrado cruzar
fronteras sin mayores reparos, e incluso abrir oficinas simpatizantes por todo
el continente.
Los nombres de quienes hacen parte de la presidencia colectiva han sido manejados con gran discreción. Y con razón. Dos
colombianos tienen allí asiento: Manuel Marulanda Vélez, 'Tirofijo', y Alfonso
Cano, los máximos jefes de las Farc. Y gozan de gran simpatía, como quedó consignado en la ceremonia de
clausura del
foro. Cuando el dominicano Narciso Isa Conde, un líder
comunista que se ha convertido en una suerte de ideólogo de este grupo, mencionó
"al comandante Alfonso Cano, coordinador del Movimiento Bolivariano, y a esa leyenda
de América, el comandante 'Tirofijo', Manuel Marulanda Vélez", el
auditorio estalló en aplausos.
Desde su país, Isa Conde le dijo a SEMANA que la presencia de los jefes
guerrilleros en la presidencia de la CCB es sólo honorífica y que por su
situación de clandestinidad no hay forma de que ellos participen activamente ni en las actividades, ni en los lineamientos de la
organización. Que su presencia se limita a saludos que envían en los congresos,
como el que 'Raúl
Reyes' hizo en video a los asistentes de Quito
en la última semana de febrero.
Pero esto no parece ser tan exacto, según se desprende de una investigación
conjunta de SEMANA con el diario El Comercio de Perú, en la que se les hizo
seguimiento a los correos que se encontraron en los computadores incautados a
las Farc. El más diciente es un mensaje de febrero 7
de 2007, enviado por el comandante guerrillero Iván Márquez a Marulanda y demás
miembros del Secretariado de las Farc. En él dice que "se está promoviendo
la iniciativa de convertir la Coordinadora Continental Bolivariana en
Movimiento Continental Bolivariano". Agrega: "La razón: estamos
creciendo". Y detalla la forma como esta idea se tendría que debatir
en varias reuniones en la Coordinadora en los meses siguientes. Eso
efectivamente sucedió en tres cumbres de esa organización que tuvieron lugar en
marzo, en Caracas; luego en abril, en República Dominicana, y finalmente en el
encuentro en Quito, al cual asistieron los cinco mexicanos que acabaron en el
campamento de 'Raúl Reyes'.
Lo sorprendente es que todas estas actividades se dieron siguiendo los
lineamientos consignados en el mensaje de Iván Márquez, lo que confirmaría de
paso que la participación de las Farc en la mencionada Coordinadora es mucho
más que honorífica.
La idea de un Movimiento Político de gran escala sería
la siguiente etapa en lo que las Farc llaman "la Patria Grande". Una
iniciativa integracionista de América en la que ellas
serían protagonistas.
El otro aspecto que asombra del
mensaje de Márquez es que en su programación prevén "una entrevista con el
presidente Rafael Correa en Quito para
informarlo del
proyecto y buscar su vinculación al mismo. Una respuesta afirmativa significaría
apoyo logístico institucional y al mismo tiempo protagonismo del
Ecuador en la iniciativa". Y remata diciendo: "Una gestión del
camarada Raúl (Reyes) en este sentido reforzaría el planteamiento". Según
el mensaje, a la reunión asistiría una comisión de la Coordinadora, encabezada
por alguien que llaman 'Tino' y a quien describen como el Presidente Alterno
del Parlamento Latinoamericano, e Isa Conde. Según el diario El Comercio de
Perú, 'Tino' es Amílkar Figueroa, diputado venezolano y miembro del
Parlamento Latinoamericano.
Lo sorprendente es que un año después, efectivamente
tuvo lugar una reunión en Quito,
donde no participó el presidente Correa, pero sí su ministro de Seguridad
Interna y Externa, Gustavo Larrea. Por la CCB participaron
Isa Conde y Figueroa. Si las Farc juegan un
papel sólo honorífico en la CCB, ¿cómo fijan la agenda de esa organización y
logran que se vuelva realidad?
Isa Conde asegura que la reunión no fue programada por las
Farc sino por personas de la CCB en Ecuador, porque "estábamos en
el deber de informar que íbamos a realizar ese congreso por razones
diplomáticas. Por razones protocolarias, por razones
de decencia". Pese a esta aclaración, hay
más elementos que dejan ver la mano de las Farc tras la CCB.
En el congreso de Quito se discutió varias veces
la idea de la creación del
"Movimiento Continental Bolivariano", tal como lo plantea el correo enviado por
'Márquez' al Secretariado. Según ese mensaje, tener un
movimiento político trasnacional "es un salto cualitativo (para la
Coordinadora) y surge de algunos compañeros venezolanos", lo que deja
entrever otra pieza de este complejo rompecabezas: la conexión venezolana.
Aunque la CCB tuvo su origen remoto en un encuentro en
2003 en Caracas,
el gobierno venezolano ha reiterado que no tiene velas en ese entierro. Sin
embargo, han aparecido indicios que comprometerían esa
posición oficial.
La Dirección contra el Terrorismo (Dircote), un organismo de inteligencia de
Perú, asegura que 12 integrantes del capítulo peruano de la CCB viajaron al
congreso de Quito financiados por la embajada de Venezuela en Bolivia, según
publicó la revista Caretas, la más influyente en ese país. El dinero se habría
girado a una organización denominada 'Casas del Alba '
(Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América). Estas son
asociaciones creadas por seguidores peruanos del presidente Chávez que, entre otras,
impulsan programas sociales conocidos como
'misiones'. Aunque sus oficinas están empapeladas de
propaganda chavista y se afirma que son financiadas por Caracas, el gobierno venezolano niega
públicamente haberlas apoyado económicamente. Aun así, desde que los
computadores de las Farc dejaron en entredicho la credibilidad del
presidente venezolano en esta materia, un posible nexo económico Chavez-Casas
del Alba genera una creciente preocupación en el gobierno de Alan García y el
Parlamento, el cual aprobó recientemente una comisión para investigarlo.
La CCB intranquiliza a las autoridades de Lima a
tal punto, que detuvieron a siete peruanos cuando
regresaron del congreso de Quito. Están siendo investigados por
terrorismo, y algunos por presuntamente haber recibido
entrenamiento militar de las Farc.
En México, mientras tanto, las autoridades investigan
preliminarmente si Lucía Morett y sus compañeros de viaje también recibieron
fondos venezolanos. Isa Conde, vocero de la Coordinadora, dijo a SEMANA
que esta es autónoma, pero no descarta que organizaciones que participan de ella sean financiadas por entidades gubernamentales de Caracas.
Aunque no hay una prueba reina sobre la participación del gobierno
chavista en la CCB, todas estas coincidencias despiertan inquietud acerca de si
este conglomerado de organizaciones de izquierda es realmente el punto de
encuentro entre las Farc y el proyecto expansionista de Hugo Chávez. A cualquier desprevenido asistente al congreso de Quito le habrían llamado la atención las
vivas por igual al "comandante Chávez, al comandante Castro y al
comandante Marulanda".
Todo lo anterior podría indicar que la fórmula de las Farc
para expandir su tinglado en el continente está ligada a la CCB (ver recuadro).
De allí la importancia de la ficha del rompecabezas que quedó en evidencia con
el congreso de Quito y la visita de varios de sus participantes
latinoamericanos al campamento de Raúl Reyes, entre ellos Lucía, la estudiante
mexicana.
Pese a los avances, aún falta mucho para poder vislumbrar la
imagen completa que se esconde tras estas piezas sueltas. Eso, al
parecer, lo saben los dirigentes políticos cuyos nombres han
salido a flote en este entuerto. En particular, los presidentes Rafael Correa y
Hugo Chávez, que frente a estas nuevas revelaciones han
reaccionado como
si hubieran intercambiado sus papeles. Correa parece un
Chávez desenfrenado, y el locuaz venezolano luce como un ecuatoriano prudente.
Por un lado, el presidente Correa ha intensificado su
retórica anti-Uribe, y por el otro, ha buscado distanciarse de la subversión y
sanear su casa. Sacó a una cúpula militar que le causaba
desconfianza y nombró a su secretario privado ministro de Defensa. El
viernes pasado cambió al embajador ecuatoriano en Caracas,
lo que fue interpretado como un giro en la relación entre
esos dos países. El anterior diplomático era un
reconocido militar de izquierda a quien se le atribuye haber creado el eje
Correa-Chávez.
El líder bolivariano, en cambio, después de los primeros días
de virulencia verbal, ahora guarda silencio. Colombia dejó de ser tema principal de sus Aló Presidente. Lo que
para algunos es un avance en la diplomacia, para otros
tiene que ver más con las posibles conexiones que queden en evidencia de su
proyecto bolivariano con los intereses de las Farc.
Para Chávez no es una preocupación menor que comparta hurras con Marulanda o
que su nombre aparezca en mensajes electrónicos. A lo que le teme de verdad es
a que la información que está saliendo a flote lleve a que gobiernos como el de Estados Unidos
contemple la posibilidad de incluirlo en la lista de países patrocinadores del terrorismo. En esa
categoría están Irán, Corea del Norte y otros, lo que
los ha convertido en parias ante la comunidad internacional.
Hasta organizaciones que han participado de la CCB han
empezado a mostrarse inquietas con la acumulación de evidencia del verdadero papel de
las Farc en esta coordinadora. Es difícil esperar que Lucía Morett y los demás
simpatizantes ingenuos cambien la versión con la que de forma incauta se han comprometido. Pero no hay duda de que el bombardeo al
campamento de 'Raúl Reyes' y las investigaciones que de este
se han derivado han sacado a relucir realidades desconocidas sobre el papel de
las Farc en la CCB y el posible papel de Chávez en la misma, que tiene preocupados a más de
uno