Con
matrimonios por conveniencia, Farc abren las puertas
en Costa Rica
Según advirtió el ex
ministro de Seguridad, Fernando Berrocal, más de 2.000 personas vinculadas a la
guerrilla, la delincuencia organizada y el narcotráfico se mudó al país a principios
de la década.
En su mayoría contrajeron
nupcias con costarricenses para legalizar su estadía. Eso explicaría porqué en
los últimos años las autoridades migratorias concedieron 1.242 residencias a
colombianos por vínculos con nacionales.
Matrimonio con una prostituta
Orlando Martínez Quinto, comandante de las Farc,
obtuvo su cédula de residencia tras contraer, en el 2000, matrimonio "por
conveniencia" con una prostituta de apellido Aguilar.
Tras la fachada de humilde pescador, las autoridades identificaron al
guerrillero buscado por la masacre en la que murieron 84 civiles durante el
bombardeo y posterior ametrallamiento de un templo donde campesinos buscaron
guarecerse de un combate entre las Farc y una
cuadrilla paramilitar, en el departamento de Chocó, en mayo del 2002.
Martínez Quinto fue capturado la tarde del 10 de agosto de 2006, cuando un
comando armado de la Policía quebró la monotonía del barrio El Cocal, un
caserío de pescadores en el pacífico central costarricense.
Atónitos, los lugareños presenciaron el arresto del corpulento pescador
colombiano -de 1,90 metros de estatura y más de 200 libras de peso-, con quien
convivían desde hacía seis años.
Berrocal está convencido de que Martínez Quinto -condenado en Colombia a 36
años de cárcel- llegó con la misión de penetrar la flota pesquera del país para
emplearla como plataforma para el intercambio de armas por drogas.
Entre diciembre del 2005 y enero del 2007, diez pesqueros costarricenses fueron
sorprendidos cuando movilizan 25 toneladas de cocaína por aguas del istmo.
Aunado a lo anterior, en agosto y en diciembre del 2006 la Policía decomisó dos
cargamentos de armas (entre ellas fusiles M-16, AK-47, cohetes RPG, dinamita y
municiones) que en apariencia tenían como destino a las Farc. El mismo mecanismo fue utilizado por el
colombiano Huberth González Rivas -coordinador de
rutas centroamericanas de las Farc-
para obtener su permiso de estadía en Costa Rica. González tuvo un final
dramático. Escapó del país en el 2007 tras un fallido plan pasa asesinar a dos
ministros de gobierno. Reportes indican que en febrero pasado, González y su
hermano Dagoberto aparecieron sin vida en aguas del río Cauca, en Colombia.
También refugiados
La creación de vínculos familiares con costarricenses no es la única
puerta de ingreso al país utilizada por personajes vinculados a las Farc.
El doctor Hernando Vanegas Toloza -para las
autoridades colombianas otro de los contactos de la agrupación guerrillera en
el país- vivió en Costa Rica siete años al amparo del estatus de refugiado.
Entre 1998 y el 2007, cerca de 10.600 colombianos solicitaron refugio en Costa
Rica y a 6.593 se les otorgó esa condición. Además, las autoridades no pueden
dar cuenta de los 4.000 individuos a quienes se les denegó el refugio.
Para solicitar el estatus de refugiado, la persona debe encontrarse en
territorio nacional, pero nada garantiza que quienes sufrieron el rechazo de su
solicitud hayan abandonado el país